Ganadería regenerativa en Darién: productores transforman sus fincas para enfrentar el cambio climático
Sistemas silvopastoriles, manejo eficiente del agua y conservación de fuentes hídricas forman parte de las estrategias implementadas para fortalecer la productividad y la resiliencia de las fincas en Garachiné, Darién.
Antonio Bonilla Santos, hombre del campo y productor ganadero del área de Garachiné, en Darién, recuerda con orgullo y buen ánimo los obstáculos a los que se tuvo que enfrentar para echar hacia adelante su finca. Incluso, entre risas, encontró espacio para hacer un comentario sobre el nombre del lugar donde vive, que parece resumir el principal problema con el que se ha enfrentado toda su vida: “Esto se llama Terrón Seco; le pusimos ese nombre porque aquí no hay agua”.
Durante años, Antonio tuvo que recorrer largas distancias para garantizar algo tan básico como el agua para su ganado. En temporadas secas, cargaba cubos durante horas y utilizaba caballos para transportar el vital líquido hasta su finca.
“Tenía que cargar el agua de una parte, como de dos horas de camino, en cubo, en el caballo, para sostener el ganado”, recordó.


Hoy la realidad es distinta. Con el apoyo técnico impulsado por la Fundación para la Conservación de los Recursos Naturales (Natura) y aliados estratégicos, Antonio y otros productores ganaderos del área de Garachiné han incorporado prácticas sostenibles que buscan enfrentar los efectos del cambio climático y fortalecer la productividad de sus fincas.
“Tengo, aproximadamente, 3 años de estar trabajando mi finca con el apoyo de Fundación Natura, y el cambio ha sido grandioso, principalmente en el agua. Ahora tenemos tinas en la finca, siempre con agua”, destacó Antonio.
Las acciones de Fundación Natura, que forman parte del proyecto denominado “Plan de Conservación de Sitio Garachiné”, están orientadas a promover modelos de producción más sostenibles en territorios ubicados en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Darién.
Esta iniciativa es financiada por el Fideicomiso Ecológico (FIDECO), administrada por Fundación Natura y ejecutada en campo por la Fundación para el Desarrollo integrado Sustentable (FUDIS).
Entre las prácticas implementadas por los productores destaca el manejo eficiente del agua, con sistemas de pozos, almacenamiento y bebederos estratégicamente ubicados para que el ganado tenga acceso al recurso sin necesidad de ingresar a ríos o quebradas. Esta acción reduce el riesgo de contaminación de fuentes hídricas y contribuye a la protección de ecosistemas esenciales para las comunidades.



“Antes llevaba el ganado al río a tomar agua. En ese momento, no me imaginaba que estaba contaminando el agua. Ahora no hago eso. Ahora cuido el medio ambiente y no contamino el río”, destacó Orlando Martínez, otro de los productores que, desde el 2014, viene trabajando su finca con el apoyo de Fundación Natura.
Para la presidenta de Fundación Natura, Carla López, trabajar con las comunidades rurales del Darién representa una prioridad, debido a la importancia ecológica y biológica de la región.
“En Fundación Natura estamos apoyando a estos productores para hacer planes de finca que les permitan ser más eficientes en sus propiedades y, de esa manera, evitamos que ellos se expandan hacia las áreas del Parque Nacional Darién. Además, con las nuevas prácticas que implementan, permitimos que tengan mejores ingresos”, precisó.
“Desde el 2012 que Fundación Natura comenzó a trabajar en el área de Garachiné, nos hemos dado cuenta de que los productores realmente sí se sienten apoyados, se sienten agradecidos. Siguen las sugerencias y lo que se les coloca en los planes de buenas prácticas”, agregó.
Árboles como aliados de la ganadería
Otra de las prácticas implementadas son los sistemas silvopastoriles, una estrategia que integra árboles, pasturas y ganado dentro de una misma unidad productiva, permitiendo mejorar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y fortalecer la resiliencia de las fincas. Estas acciones también incluyen procesos de arborización, regeneración natural en potreros y el establecimiento de cercas vivas multiestratos, prácticas que contribuyen a mejorar la conectividad ecológica y fortalecer el equilibrio entre producción y conservación.
Árboles que antes eran eliminados hoy forman parte de la solución. Además de proporcionar sombra al ganado y reducir el estrés térmico, ayudan a proteger los suelos, favorecen la captura de carbono y contribuyen a conservar los ecosistemas.
“En esta área el cambio climático afecta mucho a la parte de la ganadería en cuanto a la sequía. Trabajamos mucho con los productores la incorporación de árboles, la regeneración natural dentro de las mangas de potrero para crear una zona de confort al animal en época de verano. La idea es que los productores vean el árbol como un aliado dentro de sus fincas”, explicó Yenni González, miembro del equipo técnico de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.
Cabe destacar que el acompañamiento a los productores incluye capacitación, asistencia técnica y entrega de herramientas para fortalecer las prácticas sostenibles.
“Se les brinda asesoría, equipo, insumos y orientación técnica. Ya se observan mejoras en el rendimiento del ganado y también en la conservación de las fuentes hídricas”, indicó Edgar Araúz, biólogo de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.
Las experiencias desarrolladas en Garachiné reflejan cómo la innovación, el conocimiento y el trabajo comunitario pueden convertirse en herramientas Árboles como aliados de la ganadería
Otra de las prácticas implementadas son los sistemas silvopastoriles, una estrategia que integra árboles, pasturas y ganado dentro de una misma unidad productiva, permitiendo mejorar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y fortalecer la resiliencia de las fincas. Estas acciones también incluyen procesos de arborización, regeneración natural en potreros y el establecimiento de cercas vivas multiestratos, prácticas que contribuyen a mejorar la conectividad ecológica y fortalecer el equilibrio entre producción y conservación.
Árboles que antes eran eliminados hoy forman parte de la solución. Además de proporcionar sombra al ganado y reducir el estrés térmico, ayudan a proteger los suelos, favorecen la captura de carbono y contribuyen a conservar los ecosistemas.
“En esta área el cambio climático afecta mucho a la parte de la ganadería en cuanto a la sequía. Trabajamos mucho con los productores la incorporación de árboles, la regeneración natural dentro de las mangas de potrero para crear una zona de confort al animal en época de verano. La idea es que los productores vean el árbol como un aliado dentro de sus fincas”, explicó Yenni González, miembro del equipo técnico de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.
Cabe destacar que el acompañamiento a los productores incluye capacitación, asistencia técnica y entrega de herramientas para fortalecer las prácticas sostenibles.
“Se les brinda asesoría, equipo, insumos y orientación técnica. Ya se observan mejoras en el rendimiento del ganado y también en la conservación de las fuentes hídricas”, indicó Edgar Araúz, biólogo de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.



Las experiencias desarrolladas en Garachiné reflejan cómo la innovación, el conocimiento y el trabajo comunitario pueden convertirse en herramientas Árboles como aliados de la ganadería
Otra de las prácticas implementadas son los sistemas silvopastoriles, una estrategia que integra árboles, pasturas y ganado dentro de una misma unidad productiva, permitiendo mejorar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y fortalecer la resiliencia de las fincas. Estas acciones también incluyen procesos de arborización, regeneración natural en potreros y el establecimiento de cercas vivas multiestratos, prácticas que contribuyen a mejorar la conectividad ecológica y fortalecer el equilibrio entre producción y conservación.
Árboles que antes eran eliminados hoy forman parte de la solución. Además de proporcionar sombra al ganado y reducir el estrés térmico, ayudan a proteger los suelos, favorecen la captura de carbono y contribuyen a conservar los ecosistemas.
“En esta área el cambio climático afecta mucho a la parte de la ganadería en cuanto a la sequía. Trabajamos mucho con los productores la incorporación de árboles, la regeneración natural dentro de las mangas de potrero para crear una zona de confort al animal en época de verano. La idea es que los productores vean el árbol como un aliado dentro de sus fincas”, explicó Yenni González, miembro del equipo técnico de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.
Cabe destacar que el acompañamiento a los productores incluye capacitación, asistencia técnica y entrega de herramientas para fortalecer las prácticas sostenibles.
“Se les brinda asesoría, equipo, insumos y orientación técnica. Ya se observan mejoras en el rendimiento del ganado y también en la conservación de las fuentes hídricas”, indicó Edgar Araúz, biólogo de la Gerencia de Proyectos de Fundación Natura.
Las experiencias desarrolladas en Garachiné reflejan cómo la innovación, el conocimiento y el trabajo comunitario pueden convertirse en herramientas clave para enfrentar los desafíos climáticos y construir sistemas productivos más sostenibles para las futuras generaciones.

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